Sobre este espacio
La Dialéctica del Caos nace de una idea sencilla: casi nada importante cabe en una respuesta fácil.
Aquí vas a encontrar historias, poemas, política, cuestionamientos, memoria, amor, pérdida, clase, poder, ternura y todo eso que se vuelve más interesante cuando uno deja de fingir que tiene una conclusión definitiva.
No escribo desde un púlpito ni desde la certeza absoluta.
Escribo para pensar.
Para rascarle un poco al discurso.
Para cuestionar lo que parecía obvio.
Para poner una idea frente a otra y ver qué queda en pie después del colapso.
A veces este espacio será íntimo.
A veces político.
A veces incómodo.
A veces ridículamente humano.
Y sí, seguramente contradictorio.
Porque también creo que cambiar de opinión cuando aparecen mejores razones no es debilidad, es parte del proceso.
¿Qué vas a encontrar aquí?
Historias.
Poemas.
Notas al margen.
Editoriales políticas.
Y una serie recurrente llamada Manual de Proyección Ideológica, donde reviso esas ideas que un lado político atribuye al otro y que curiosamente, a veces termina reproduciendo con otro nombre.
No para decirte qué pensar.
Para abrir conversación.
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Sin algoritmo decidiendo qué mereces ver.
Sin tener que perseguir publicaciones entre anuncios, trends y gatos cayéndose de muebles.
Aunque los gatos cayéndose de muebles siguen siendo importantes para la civilización.
Sobre mí
Yo soy Blanca.
Escribo porque necesito ordenar ideas y porque muchas veces, ponerlas en palabras es la única forma que encuentro de descubrir qué pienso realmente. También me gusta escuchar al otro, contrastar ideas y cuestionar mis propias certezas.
No tengo una conclusión absoluta, pero sí muchas preguntas y hambre por acercarme a la verdad.
Este espacio nace de eso: para compartir mi proceso y conocer el tuyo mientras intentamos orientarnos en un mundo saturado de información, desinformación y relatos atravesados por los intereses de unos cuantos.